No se si sabeis que los cazadores preparan una manifa para el 1 de marzo. Bueno, el caso es que va a tener lugar en Madrid, pero no dejeis de leer cómo se consideran ellos ylo "bien" que tratan a sus perros.


Los cazadores se preparan a conciencia para el día 1 de marzo:
Todo vale el día 1


26.01.08 -

JUAN ANTONIO SARASKETA



Preguntaban algunos cazadores qué nos parece si llevan los perros a la manifestación del 1 de marzo en Madrid. Particularmente, fenomenal, si no es por el palo que supone moverlos a tanta distancia. Ahora bien, si se trata de cazadores de Madrid o entorno, me parece casi una obligación, por algo es el mejor compañero. Y no sólo llevar el perro, sino a la mujer, los padres, hijos, amigos y la vecina del quinto todo vale para el convento en momentos de necesidad.

Y hablando de perros, para la mayoría de los cazadores el perro es su mejor y mas fiel compañero, su amor hacia él es casi como una religión. Decía Lord Byron: «cuanto más conozco a los hombres, más amo a mi perro». Y en efecto, cuando murió el animal hizo grabar en su tumba la siguiente inscripción: «En este lugar están depositados los restos de un ser que poseyó la belleza sin orgullo, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad; en una palabra, todas las virtudes del hombre sin ninguno de sus defectos».

Cierto es que hay perros de caza y de bombardeo, voluntariosos unos y alocados y desobedientes otros. Pero en general el perro en manos de un buen cazador es todo voluntad, y suele ser bueno el dicho de que «no hay perro que no se parezca al amo».

Sólo un cazador sabe valorar y vivir con intensidad el momento de una puesta o el cobro de un ave con cierta dificultad. No es raro, pues, observar en el campo cómo un cazador abraza y besa emocionado a su perro después de un buen lance como éste que les detallo:

El perro llevaba marcando más de cien metros la perdiz que apeonaba, con la cabeza alta, los ojos fijos y brillantes... Entra el perro a la orden del cazador y el ave cae alicortada por el disparo. El perro sale veloz y al rato trae la pieza en la boca, como un presente maravilloso. Se echa al suelo y mira a su amo, mirada humana de humildad y de placer al mismo tiempo. Un grito de júbilo sale de la garganta del cazador.

PARA ALUCINAR EN COLORES...y los miles de perros que aparecen colgados y maltratados...ya veo lo que entienden por "los mejores amigos"...DISCULPADME, VOY A VOMITAR...